El blues del esclavo suicida

Es un esclavo fiel y las cosas le van muy bien, o al menos eso piensa él cuando muy de tanto en tanto se sincera con alguien. Tiene entre 30 y 40 años y, según sus superiores, su futuro es muy prometedor. Trabaja en el sector de las finanzas, es un tiburón del marketing, o un prominente investigador en el área biomédica, en astrofísica, nanotecnología, o simplemente es el director de ventas de una empresa líder, o su gerente, o su director adjunto… no interesa. Es una estrella emergente aunque en su interior, al que muy pocas veces accede, ni siquiera el mismo sabe muy bien el porqué.

Pero en el exterior está completamente convencido de su éxito y así lo intenta reflejar en cada uno de sus comportamientos. Cada comentario, cada juicio emitido sobre el otro, cada autocrítica olvidada, su impecable vestir; intentan remarcar su jerarquía, bien avalada desde arriba, a la vez que esconden sus carencias, esas que todos poseemos pues nadie es perfecto. Desde el típico “ya se sabe a que hora llegan los que aparcan en esta zona del subterráneo”, hasta el público “yo desde el principio estuve de acuerdo con esta postura” tras haber defendido la contraria en privado.

Coloca toda la presión que puede sobre sus competidores para doblegarlos y demostrar su superioridad. Al igual que se comportan sus superiores, sólo lo que él hace es digno de ser reseñado. Se apropia de los méritos ajenos a poco que la cosa se ponga a tiro y sus deméritos son de los demás. No le interesa saber si la presión en la que sumen a sus victimas, gracias a su privilegiada posición, se traduce en una baja por depresión, en migrañas diarias, taquicardias, en agotamiento por semanas de 6 x 12, en separaciones por falta de tiempo para tratar de la familia, en padres/madres que pierden la potestad de sus hijos, la ausencia de amistades, el desarrollo de enfermedades como la psoriasis, la diabetes, quizá un cáncer, trastornos de personalidad, bipolaridad, alienación, etc. Todo esto no le importa si es su enemigo el que lo sufre, en el fondo este es un mal profesional que no merece su cargo por aspirar a ser persona y a ejercer algunos de los pocos derechos que les quedan.  Apoyas todas las medidas que se proponen para endurecer las condiciones de trabajo. Y si algo serio sucede con tus enemigos, obviamente, resultaría descabellado acusarte de nada porque las discusiones se dan hasta en las mejores familias.

Pero querido esclavo, este estrellato no es gratuito. Las mismas artes que aplicas a tus subordinados, las soportas tú frente a tus superiores. Quizá sea por eso que eres una prometedora estrella, porque eres fiel en el sentido más amplio de dicho término. Ellos pueden confiar en tí al ciento por ciento. Y abusarán de tí, precisamente amparados en dicha confianza. Si existen un trabajo sucio que otros no quieran realizar allí irás tú a solucionarlo. Qué hay que entregar aquel trabajo con urgencia?  Allí estarás tú sin dormir una semana para llegar a tiempo. Qué alguien quiere ostentar el poder en la sombra o libre del trabajo burocrático del mismo? Tú lo realizarás mientras se cuchichea a tu alrededor que eres demasiado joven y que no eres el más apto para dicho puesto. En este entorno tus carencias salen a la luz demasiado rápido y tu angustia crece. Pasas las noches en vela. Los resultados que te angustian amanecen sobre la mesilla de tu cama. Mañana te aguarda una gran bronca por hacer las cosas de la manera que ta habían indicado tan sólo dos días atrás. Eres el esclavo estrella pero no por eso estás libres de reprimendas. Quizá lo seas precisamente por eso, porque eres el que mejor las acepta y además exiten garantías de que aquello nunca saldrá de allí. Han usado la estrategia del abuso y del shock para controlar tu mente y sellar tus labios. No rechistas y encajas cualquier golpe sin convertirte en una amenaza. En esto consiste tu fidelidad y tu infelicidad. Aguardas paciente tu retribución material ya sea en dinero, en forma de ascenso, plazas de funcionariado, promociones internas, etc. Aguantarías hasta que tus méritos le fuesen atribuidos a otro. Quizá a la nueva estrella emergente, un nuevo empleado con mucho saco aún vacío para poder llenar de lodo.

Para un momento…eso ya no lo llevas tan bien. Qué hay de todos los esfuerzos realizados? y de todo el estrés soportado? Cómo pueden hacerte esto? Te exijes más. Trabajas el triple. Intentas recuperar tu estatus. Pero las cartas están marcadas y ya no hay nada que puedas hacer. Ahora eres tú el que enfermas, te deprimes, te vuelves bipolar, pierdes a tu familia, contraes un cáncer o quizás sufres un infarto y mueres con menos de cincuenta años…

De verdad es esta la vida que quieres llevar?

5 Respuestas a “El blues del esclavo suicida

  1. por aqui otra vez

    al hilo del del final ultimo parrafo, el como y el porque de esto (no funcionan las tildes, pero creo que se entiende)

    un saludo

  2. A l leer tu entrada he recordado algo que ocurrió hace más de veinte años cuando mi hija estaba en el instituto. En la clase el profesor preguntó si al elegir carrera optarian por aquellas que dan mas segurdad y dinero o bien seguirian su vocación, de todo el curso solo dos eligieron la segunda opción. Es una muestra de lo que hay. El personaje que tan bien describes es el fruto de lo que hemos sembrado todos, un ¨triunfador¨ fracasado. En una epoca de mi vida tuve que trabajar solo por dinero, fue muy frustante. Poco a poco me fui acercando a lo que siempre habia querido, fue duro pro llegó. ¡Que distinto cuando cuando trabajas en aquello que te gusta! rindes muchisimo, el trabajo ya no es un castigo es una bendición y el dinero llega solo sin tener que competir ni pisar a nadie. No estoy muy enterada de como va la educación, hace unos días hablando con un profesor me enteré de cosas que me dejaron asombrada ,leo blogs de profesores y no comentan nada, tal vez yo vea nubarrones donde no hay nada, no sé no lo tego claro. En Londres en los alrededores de la city se pueden ver los personajes de tu historia,son como una marea negra, la mayoría jovenes pero estan rigidos como palos, serios con la mirada ausente.. parecen robots casi me dieron miedo, seguro que ganan un buen sueldo pero la alegría de a juventud no se veia. Creo que deberiamos cuidar mejor de nuestros niños y jóvenes son nuestro patrimonio más valioso. Saludos y gracias por estar y compartir

    • anthropophilia

      Este modelo de formación debe ser contudentemente enfrentado si queremos recuperar algún porvenir. Además está demostrado que conduce a la infelicidad y a la enfermedad

  3. Pingback: El blues del esclavo suicida « Guerra de conocimiento

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s