La Insalvable Bancarrota Global I

Hace aproximadamente medio año que publicábamos dos entradas sobre la situación económica de los EEUU, su deuda estimada hasta 2007 y las implicaciones de la caida del dólar.

Después vino la, calificada por muchos expertos, falsa recuperación económica. La sensación de recuperación dejó el debate sobre la situación económica mundial a un lado entre piratas, la gripe A y los múltiples fenómenos climatéricos que nos abordan en los últimos tiempos.

Sin embargo los acontecimientos no dejan de sucederse y tras comprobar que la liquidez artificial introducida por los planes de salvamento a los bancos no ha trascendido a los ciudadanos, es el momento de volver a recuperar este asunto y los planes inminentes de la Elite para culminar una bancarrota generalizada en los próximos tiempos.

Occidente y su déficit

El Británico Telegraph publicaba recientemente una tabla con los déficits más importantes del planeta, la cuál reproducimos a continuación:

  Deficit en % del PIB
Islandia 15.7
Grecia 12.7
 Reino Unido  12.6
Irlanda 12.2
Estados Unidos 11.2
España 9.6
Francia 8.2
Japón 7.4
Portugal 6.7
Canada 4.8
Australia 4
Alemania 3.2

Datos provinientes de un estudio realizado en Noviembre de 2009 por la OCED .

Lo primero que se puede reseñar es que estos datos confirman los temores sobre la situación económica de los EEUU plasmados por OR en La insalvable bancarrota de los EEUU I y II. Pero además, dicha situación se ha extendido con virulencia al resto de las economías occidentales. Los planes consistentes en endeudar a los EEUU hasta disolverla como nación no sólo van por  buen camino sino que se están aplicando simultáneamente al resto de Occidente. Los principales motores del capitalismo liberal están “gripados”. Occidente se dirige, dulcemente aderezado entre partidos de fútbol y bodrios hollywoodienses, hacia la mayor recesión Global de la historia.

Andrew Gavin Marshall en un extraordinario artículo publicado en el portal Globalresearch.com usaba una más que apropiada analogía basada en la caida consecutiva de unas fichas de dominó, cada una de las cuales representa a la economía de un determinado pais:

“El mundo occidental ha sido saqueado hasta sumirlo en la pobreza, un proceso que se desarrolla lentamente desde hace bastante tiempo pero que tras el despliegue de la crisis económica será rápidamente acelerado. Mientras nuestras sociedades colapsan, los gobiernos protegerán a los bancos y las multinacionales. Cuando la gente se lance a la calle, como sin lugar a dudas sucederá, los gobiernos no acudirán en su ayuda, sino que lo harán con la policía y los ejércitos para aplastar sus protestas y oprimirlos. Las fundaciones sociales colapsarán con la economía y los estados tomarán medidas drásticas para evitar que se vuelvan a construir otras nuevas.

El camino hacia la recuperación es aún lejano. Cuando la crisis haya llegado a su fin, el mundo que conocemos en la actual habrá cambiado dramáticamente. Nadie crece en el mismo mundo en el que nació, las cosas cambian siempre. Nuestros días no son una excepción. La única diferencia es que los que se aproximan son los cambios más rápidos que el mundo haya visto hasta la fecha.”

Hemos hablado en las partes I y II de como los EEUU han sido desindustrializados y endeudados para forzar su quiebra y atomización. También adelantamos que ésto tan sólo ocurrirá cuando el resto de paises también estén preparados para ceder sus soberanías mediante la misma estrategia: endeudamiento y bancarrota global. Estos son los conceptos que se han puesto sobre la mesa para alcanzar las condiciones que permitan un sólo gobierno, legislación y economía que suplante a la actual organización en Reinos y Repúblicas Estado independientes. Nos acercamos a velocidad de vertigo hacia esos objetivos y lo peor de todos es que muchos ni siquiera lo sospechan.

Objetivos de la Crisis Económica Global

Marshall refiere en su reciente, y genial, artículo :

“Se ha tranquilizado a la gente con un falso sentido de seguridad basada en la astucia de una recuperación económica aparente. Desafortunadamente que la mayoría crea en esta recuperación no la convierte en realidad, especialmente cuando la gente que toma las decisiones piensa y actúa en sentido contrario.  La crisis deficitaria que se ha venido desplegando en los últimos dos años y que parece haberse agravado en los últimos meses en Grecia, es un signo de advertencia para el resto de la civilización occidental. La crisis amenaza con extenderse a España, Portugal e Irlanda como lo hacen las fichas de un dominó en su caida: arrastrando cada ficha a la siguiente … un pais detrás de otro colapsarán debido a las altas deudas y a la crisis de las diferentes monedas hasta llegar a los EEUU“.

Resulta extraño que considerando la Tabla con los mayores déficits mundiales, incluida en la sección anterior, Marshall no haga mención al colapso de otros grandes amenzados como Italia, Francia o la, aún más probable, quiebra del Reino Unido. La respuesta a esta observación la obtendremos más adelante aunque podemos empezar a vislumbrar una separación entre dos grupos: aquellos denominados como PIGS por el Financial Times y las cabezas visibles del capitalismo neo-liberal. Los primeros parece que ejercerán de cabezas de turco escenificando la parte más grave de la caida económica (Grecia, Islandia o España ya la vienen sufriendo dramáticamente). Algunos autores como Victor Thorn sugieren que, además, éstos ejerceran de laboratorios sociales en los que se estudiarán experimentalmente las reacciones al colapso. El resto, a pesar de poseer un déficit similar al de los PIGS, entrarían en recesión pero tan sólo verían su caida en la fase final. Si los hechos confirman estas hipótesis en los próximos años, sería una prueba más denotando el orden orquestrado de los acontecimientos.

“En Octubre de 2008, los medios de comunicación y los políticos del mundo occidental advertían sobre una depresión inminente si no fuesen tomadas medidas urgentes para prevenirla. El problema fue que esta crisis se venía mascando desde hace tiempo y, lo que es peor, las acciones que tomaron los gobiernos no abordaron ninguna de las problemáticas sistémicas afectando al corazón de la economía global. Éstas simplemente intentaron salvar al sector bancario del colapso. Con este fin, gobiernos de todo el mundo implementaron planes de salvamento masivos, sumiendo a todos ellos en deudas profundas con el fin de salvar a los bancos de ellos mismos corriendo por cuenta del resto del mundo.”

El efecto que estas medidas, y otras técnicas de saqueo avanzadas como el escándalo de la Gripe A, han tenido en los déficits de diferentes paises será abordado en las próximas secciones.

Marshall continua su descripción hasta llegar al punto en el que nos encontramos hoy:

“Tras esto se sucedió un tumulto de especulación en los mercados, consecuencia del dinero inyectado en Wall Street, aunque lejos de la economía real, por dichas medidas. De este modo la cacareada recuperación no ha sido nada más que una completa y total fantasía que se transformará en los próximos dos años en un colapso total.

Los gobiernos le dieron a los bancos un cheque en blanco cargado al público general y ahora es tiempo de pagarlo mediante un aumento de impuestos drástico, cortes en gastos sociales, privatizaciones de lo que quede de la industria estatal, desmantelando aranceles de protección y regulaciones comerciales e incrementando los tipos de interés. El efecto que tendrá todo esto es la aceleración drástica, en volumen y en tiempo, de las tasas de desempleo globales. Los mercados se estrellarán en mínimos récord que llevarán a los gobiernos a suspender las cotizaciones.

Cuando la crisis acabe, las clases medias del mundo occidental habrán sido apartadas de su estatus económico, político y social. La economía global habrá sufrido el mayor proceso de consolidación industrial y banquero en la historia del mundo llevándolo a un sistema en el cual sólo unas cuantas coorporaciones y bancos controlarán la economía global y sus recursos. Los gobiernos habrán perdido este derecho. La gente del mundo occidental será tratada por los oligarcas financieros como habían tratado anteriormente al ´Sur global´ y, en particular, a África. Harán desaparecer nuestras estructuras sociales y fundaciones de modo que pasemos a ser completamente serviles gracias a su dominio de las estructuras políticas y económicas de nuestra sociedad”

Cómo hemos llegado hasta aquí? La hegemonía del neo-liberalismo

La respuesta ya fue tratada en La Insalvable Bancarrota de los EEUU I y II mediante un análisis histórico de los imperios banqueros occidentales y su control de la política mundial conseguido plenamente durante el siglo XX. Este hecho se acentuó aún más en la segunda mitad de siglo con la aparición del neo-liberalismo.

En 1977,  una nueva administración norteamericana llegaba al poder bajo la presidencia de Jimmy Carter, quien era también miembro de la Comisión Trilateral. Con esta administración llegaron otras dos docenas de miebros de la Comisión para ocupar puestos clave en dicho Gobierno. En 1973, Paul Volcker, una estrella en ciernes llegada desde el Chase Manhattan y el Departamento del Tesoro, también había entrado a formar parte de la Comisión Trilateral.  En 1975 fue nombrado Presidente de la Reserva Federal de Nueva York, el más poderoso de los 12 Bancos Federales regionales. En1979, Jimmy Carter concedió el puesto de Secretario del Tesoro al ex-gobernador del Sistema de la Reserva Federal, y a cambio, David Rockefeller recomendó a Jimmy Carter nominar a Paul Volcker como Gobernador del Consejo de la Reserva Federal, lo cuál Carter no tardó demasiado en hacer.

En 1979, el precio del petróleo volvió a dispararse. Esta vez Paul Volcker, desde la FED, tomó una aproximación diferente. Su respuesta fue el incrmento drástico de los tipos de interés. Estos pasaron desde el 2% a finales de los 70s hasta el 18% a principios de los 80s. El efecto que esto tuvo en la economía de los EEUU fue la de meterla en una gran recesión. Sus importanciones desde los paises en desarrollo se reducieron drásticamente. Al mismo tiempo dichas naciones, las que se habían endeudado masivamente para financiar su industrialización, de repente se encontraron a si mismas teniendo que pagar un 18% de interés por sus créditos. La idea de que podían pedir abundantes préstamos que les ayudasen a construir una sociedad industrial que, a su vez, permitiese devolver dichos créditos se topó con un muro de hormigón.  Como el dólar norteamericano se había distribuido por todo el mundo en forma de petrodólares y/o créditos, las decisiones tomadas por la Fed afectarían al mundo entero. En 1982, Mexico anunció que no podía hacerse cargo de su deuda. Esto marcó la extensión de la crisis deudataria de los 80s desde Latinoamérica y África.

De repente, una gran parte del mundo en vías de desarrollo era arrastrado hacia una crisis. En ese momento el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) entraron en escena con los “Planes de Ajuste Estructural” (SAPs en inglés), los cuales llevarían a los paises con problemas a firmar un acuerdo, el SAP, por el cuál se obtendría un crédito para el mismo proviniente del FMI y/o también “Proyectos de Desarrollo” por parte del BM. A cambio, dicha nación tendría que introducir una reestructuración hacia el neo-liberalismo. 

El Neo-liberalismo se expandió desde los EEUU y el Reino Unido en los 1980s por medio de sus imperios e instrumentos financieros– incluyendo el BM y el FMI– los cuales diseminaron la ideología neo-liberal por todo el mundo. En los paises que se resistían al neoliberalismo, se indujeron “cambios de régimen” a través de la manipulación financiera, principalmente mediante la especulación monetaria o mediante las políticas monetarias hegemónicas de las naciones occidentales (con los EEUU a la cabeza): sanciones económicas a través de la ONU o simples sanciones bilaterales; cambios de régimen encubiertos y ejecutados por las estructuras de la CIA (revoluciones de ciertos “colores”, naranja, verde, etc; golpes de estado, asesinatos estratégicos; y, algunas veces, mediantes campañas militares y/o guerras) .

La ideología neo-liberal consistía en lo que ha sido frecuentemente referido como el “fundamentalismo del mercado libre”. Ésta conlleva una onda masiva de privatizaciones de propiedades e industrias del sector público para volverse “más productivas y eficientes” económicamente. Esto supuso acabar con areas enteras del funcionariado público, especialmente en las áreas de educación y salud pero también de industrias nacionales especialmente protegidas, las cuales para muchas naciones pobres suponían poder obtener recursos vitales naturales a un precio asequible.

Entonces el mercado sería “liberalizado” lo que significa que las reestricciones e impedimentos para las inversiones extranjeras en la nación se reducirían o eliminarían (en un caso ideal) mediante la eliminación de los aranceles comerciales e impuestos. De este modo, el capital extrangero (coorporaciones y bancos occidentales) podrían invertir en el país fácilmente, mientras que las industrias nacionales que crecen y “compiten” serían capaces de invertir en otros paises alrededor del mundo. El Banco Central de dicha nación mantendría entonces los tipos de interés bajos artificialmente para facilitar el movimiento de dinero para dentro y fuera del país. El efecto de esto sería que coorporaciones y bancos internacionales serían capaces de comprar fácilmente las industrias privatizadas y, de este modo, comprar la economía nacional. Simultáneamente, a las mayores industrias nacionales se les permitiría crecer y trabajar con las coorporacionesy bancos globales. Esencialmente, esto vendría a oligopolizar la economía nacional llevándola a la esfera de influencia de la “economía global” controlada por y para las elites occidentales.

Los imperios europeos habían impuesto sobre África, y otros pueblos colonizados alrededor del mundo, una especie de “regla indirecta” por la cuál las estructuras de Gobierno Locales fueron reestructuradas hacia un sistema en el que la población local es gobernada por locales, pero para las potencias coloniales occidentales. De este modo, se crea una Élite Local que se enriquece gracias al sistema colonial y que, por tanto, no tiene ningún interés en enfrentarse a la potencia colonial y si en proteger sus propios intereses, los cuales coinciden con los del imperio. 

El ‘Tercer Mundo’ ha sido asumido y sus sociedades reorganizadas por y para los intereses de la Elite global. Este es un sistema de “regla indirecta” ejerciendo las elites locales el papel de “globalizadores indirectos”; han sido absorbidos por el sistema global y sus estructuras imperiales.

Siguiendo un Programa de Ajuste Estructural, cantidades ingentes de personas se econtrarán desempleadas; los precios de productos esenciales como la comida y el combustible se incrementarán, en ocasiones muy por encima del 100% mientras que la moneda pierde su valor. La pobreza se extenderá y sectores enteros de la economía serán desactivados. En la Asia en desarrollo, Latinoamerica y África, estas políticas son especialmente hirientes. Sin redes de seguridad en las que caer, la gente pasará hambre y el estado público será desmantelado.

En lo que se refiere a África, el continente se desindustrializó tan rápidamente durante los años 80s y 90s que la pobreza ha aumentado en un grado increible. En estas condiciones, los conflictos se expanderán. En los 90 los nocivos efectos de las políticas neoliberales fueron fácil y rápidamente observados en el continente Africano. Sin embargo la noción extendida en la atmósfera académica, en los medios y en la política es que el estado de África se debe tan sólo a la mala gestión de los africanos. Las criticas se colocan estratégicamente tan sólo en los gobiernos nacionales. Si bien es cierto que dichos gobiernos y elites nacionales actuaron como complices de dichos problemas, estos vinieron impuestos desde más allá del continente y no desde dentro.

De este modo, durante los 90, el concepto de “buena gobernación” se puso de moda. Éste consiste en que a cambio de los préstamos y la “ayuda” obtenida desde el FMI y el BM, las naciones necesitarían introducir reformas no sólo en el sector económico, sino que también deberían crear las condiciones para aquello que desde Occidente era entendido como “buena gobernación”. Sin embargo, en la jerga neoliberal, “buena gobernación” implica “gobernación mínima”, y los gobiernos todavía tuvieron que desmantelar sus sectores públicos. Simplemente tuvieron que empezar aplicando la ilusión de la democracia mediante la celebración de elecciones y permitiendo la formación de la sociedad civil. La “Libertad” sin embargo tan sólo se aplica en el ámbito económico, en el sentido de que dicho país sería “libre” para la entrada de capital occidental.

Mientras que la pobreza y la violencia masiva se expandia por el continente, a la gente se les había concedido el “regalo” de las elecciones. Elegirían a un líder, quien sería más tarde encerrado en una estructura política y económica predeterminada, pero que enriquecería rápidamente a expensas de sus conciudadanos. Dichos líderes políticos serían descartados en siguientes elecciones o simplemente estas serían amañadas en función de lo buen gestor que fuese para los intereses occidentales. Estas prácticas, que no se aplican tan sólo en el mundo en desarrollo (analicemos la campaña de Barack Obama y su triste mandato posterior)se perpetuarían de un líder hacia otro sin que ningún cambio real en la política del pais acontezca. 

En un artículo publicado en la edición de 2002 de International Affairs, la revista del Royal Institute of International Affairs (el análogo Británico del Council on Foreign Relations, CFR), se decía:

“En 1960 los ingresos medios del 20% de la población más rica del planeta era 30 veces la del 20% más pobre. Hacia 1990 era 60 veces y por 1997, 74 veces. Hoy las posesiones de los tres mayores millonarios exceden el PIB combinado de todos los paises menos desarrollados y sus 600 millones de habitantes.

Este ha sido el contexto en el que ha habido un crecimiento explosivo en la presencia de Occidente y de las Organizaciones no gubernamentales (ONGs) en África. Estas forman parte hoy día de la “máquina del desarrollo”, un vasto nexo institucional y disciplinario de agencias oficiales, médicos, escolares y un grupo heterogéneo de expertos produciendo y consumiendo conocimiento sobre el “mundo en desarrollo”. 

[. . . ] La ayuda (en la que las ONGs expresan jugar un papel significativo) es normalmente vista como una forma de altruismo, un acto caritativo que permite que los bienes puedan fluir desde los ricos a los pobres, reducir la pobreza y dar empuje a los pobres.”

En este momento los autores explican que las ONGs han sufrido una evoluciónpeculiar en África:

Su papel en el “desarrollo” representa la continuidad en el trabajo de sus precursores, los misioneros y las organizaciones de voluntarios que cooperaron en la colonización y control de Áfrico por Europa. Hoy en día su trabajo contribuye marginalmente al alivio de la pobreza, pero lo hace significantemente a la hora de minar la lucha del pueblo Africano para su emancipación de la opresión política, social y económica” (Número 78, Vol. 3, 2002: pg 568). 

Los autores examinaron como con la expansión del neoliberalismo, la noción de “estado minimalista” se distribuyó por el mundo y también por Africa. De este modo, explican que el FMI y el BM “se convirtieron en los nuevos comandantes de las economías  post-coloniales .” Sin embargo, dichas políticas no fueron impuestas sin econtrar resistencia: “Entre 1976 y 1992 hubo 146 protestas contra las medidas austeras apoyadas por el FMI [SAPs] en 39 paises alrededor del mundo“. Normalmente los gobiernos respondieron con la fuerza bruta mediante demostraciones violentas de opresión. La tan extendida oposición a dichas “reformas” necesitarían ser consideradas por tales organizaciones y las agencias de “ayuda” en una re-evaluación del concepto de “desarrollo”. (Número 78, Vol. 3, 2002: pg 578). 

El resultado de dichas deliberaciones fue la agenda para la “buena gobernación” durante los 90 y la decisión de invitar a las ONGs y otras organizaciones sociales un nuevo programa de provisión de bienestar, una iniciativa social que podría ser descrita de modo más preciso como un programa de control social.

Como resultado se implementó la noción de “pluralismo” en la forma de “multipartidismo”, lo que sólo acabó por traer “al dominio público las furiosas divisiones entre secciones de la clase gobernante en su lucha por el control del estado”. Al igual que para las “iniciativas del bienestar”, las agencias de ayuda bilateral y multilaterales reservaron fondos importantes para abordar “la dimensión social de los ajustes económicos”, lo que “minimizaría las más deslumbrantes desigualdades que dichas políticas perpetuasen”. Este es el motivo del rápido crecimiento de las ONGs en Africa As for the ‘welfare initiatives’, the bilateral and multilateral aid agencies set aside significant funds for addressing the “social dimensions of adjustment,” which would “minimize the more glaring inequalities that their policies perpetuated.” This is where the growth of NGOs in Africa rapidly accelerated.[International Affairs: Número 78, Vol. 3, 2002: pg 579]

Africa había sido nuevamente embelesada en la trampa del imperialismo. Los conflictos serían agitados por las fuerzas imperiales extrangeras, usando a menudo argumentos étnicos para dividir a la gente y a los líderes políticos africanos como vasallos de la hegemonía occidental. La guerra y los conflictos se extenderían , y con ello, también lo haría el capital y las multinacionales occidentales.

Construyendo una  ‘Nueva’ Economía

Mientras que el mundo en desarrollo cayó bajo la pesada espada de la hegemonía neoliberal occidental, las sociedades industrializadas occidentales experimentaron un rápido crecimiento de su propia solidez económica. Fueron los bancos y las multinacionales occidentales las que se extendieron y tomaron el control de las economías de Africa, Latinoamerica, Asia, y con la caida de la Unión Soviética en 1991, Europa del Este y Asia Central..

Rusia se abrió hacia las finanzas occidentales y el FMI y el BM le impusieron una reestructuración neoliberal, lo que llevo al colapso de la economía rusa y al enriquecimiento de unos cuantos oligarcas millonarios, intrincadamente conectados con los intereses económicos occidentales, que pasaron a poseerla (una vez más “globalistas indirectos”).

Conforme los sectores financiero y comercial occidentales fueron asumiendo el control de una vasta mayoría de los recursos planetarios y de sus industrias productivas (amasando increibles beneficios), se hicieron necesarias nuevas “empresas” en las que invertir. Ante la necesidad de un nuevo camino para la acumulación de capital, la Reserva Federal norteamericana dio un paso hacia adelante en los 1990s reduciendo progresivamente los tipos de interés para facilitar nuevamente el flujo del dinero. Esta fue la era de la ‘globalization,’ en la que aparecieron por primera vez los llamamientos a un “Nuevo Orden Mundial”. Bloques comerciales regionales y acuerdos de “libre comercio” se expandieron rápidamente, mientras que las estructuras políticas y económicas nacionales dieron el salto hacia una forma supra-nacional. El Acuerdo de Libre Comercio de Norte América  (NAFTA) fue implementado en una forma de “constitución económica para Norteamérica” como Reagan se refirió a ella. El mismo modelo se desarrolló de un modo más importante en Europa mediante el avance de la Unión Europea.

La economía mundial se ‘globalizó’ y del mismo modo lo hicieron las estructuras políticas en los niveles regional y global. La Organización Mundial del Comercio (OMC) se creó para mantener y consagrar una constitución global neoliberal para el comercio. Durante todo este tiempo, una verdadera clase dominante global emergió, la Clase Capitalista Transnacional (TCC), o Elite global, la cual constituyó una singular clase internacional.

Sin embargo, conforme los bienes y el poder de las elites crecieron, todo el resto del mundo ha venido sufriendo. La clase media ha sido sujeta a una desmantelación sigilosa. En las naciones desarrolladas occidentales,  las industrias y fábricas cerraron, siendo recolocadas en paises del “tercer mundo” para explotar su mano de obra más barata y poder vender los productos más baratos en occidente. Los niveles de vida occidentales empezaron a caer, pero como podiamos comprar productos más baratos nadie pareció quejarse. Continuamos consumiendo y usando el crédito para hacerlo. La clase media tan sólo existió en teoría, atada a los grilletes de la deuda.

La administración Clinton uso la ‘globalización’ como su gran estrategia durante los 90s, facilitando el declive del capital productivo (el dinero que fluye en la producción de bienes y servicios), e implementaron un incremento del capital financiero (dinero creado sobre dinero). De este modo, la especulación financiera se convirtió en una de las claves para la expansión económica. Esto fue calificado como la “financialización” de la economía (because we live in Finantial Times, reza el eslogan del rotativo). Para permitir que esto sucediese, la administración Clinton trabajó activamente en la desregularización del sector bancario. La Ley Glass-Steagle Act, aprovada por Roosevelt en 1933 para prevenir la fusión entre los bancos comerciales y los bancos de inversión (cuya especulación resultante creó en gran parte la Gran Depresión), fue lentamente desmantelada a través de esfuerzos coordinados de los mayores bancos de América, la Reserva Federal (poseida por los mayores bancos internacionales) y el Departamento del Tesoro de los EEUU.

En ese momento, una onda masiva de consolidaciones tuvo lugar y los grandes bancos se comieron los chicos, grandes coorporaciones se fusionaron y dichas instituciones dejaron de ser americanas o europeas pasando a se realmente globales. Algunas de las personas clave que tomaron parte en el desmantelamiento de la Glass-Steagle Act y de la expansión de la ‘financialización’ fueron Alan Greenspan en la Reserva Federal y Robert Rubin y Lawrence Summers desde el Departamento del Tesoro, ahora miembros clave en el equipo económico de Obama. 

Esta era vio el nacimiento de los ‘derivados’ los cuales son ‘instrumentos financieros complejos’ que esencialmente actúan como pólizas de seguro a corto plazo, apostando y especulando sobre el precio que un activo o un producto seguirán en el mercado, permitiendo ganar dinero en función de que los mercados o los precios suban o bajen. Sin embargo, estos no fueron llamados “seguros” porque los seguros tienen que ser regulados. Por lo tanto, fueron calificados como “mecado de derivados” y organizaciones llamadas Hedge Funds entraron en escena para gestionar el comercio global en derivados.

Los mercados subieron mientras que la especulación sobre los beneficios futuros los llevaba a cotas cada vez más altas, inflando la burbuja masiva de lo que fue calificado como ‘economía virtual.’ La Reserva Federal facilitó este hecho, como había hecho anteriormente en la Gran Depresión, manteniendo los tipos de interés artificalmente bajos y permitiendo el fácil flujo de dinero en el sector financiero inflando la burbuja de las ‘puntocom’ en el sector tecnológico. Cuando esta burbuja estalló, la Reserva Federal con Allen Greenspan al timón, creó la “burbuja inmobiliaria”.

Ésta mantuvo los tipos bajos y alentó activamente el flujo de dinero hacia el sector inmobiliario. Los bancos reinaban y facilitaban créditos a personas de alto riesgo que nunca serían capaces de devolver la deuda. Nuevamente, la clase media tan sólo existió en el “mito del libre mercado”.

Al mismo tiempo, desde los 90s hasta el principio de siglo XXI, el papel de la especulación como un instrumento financiero de guerra se hizo aparente. En la economía neoliberal global, el dinero podía fluir fácilmente desde dentro y ahcia fuera de los paises. De este modo, cuando la confianza sobre la economía de un pais se debilitase, podría haber un caso de  ‘capital flight’ en el que los inversores extrangeros venden sus activos en la moneda de dicho pais  y retiran su capital del mismo. Esto resulta en un inevitable colapso de la economía del país (tal y como, veremos en la parte II, ha sucedido con Islandia y Grecia).

Esto ya ocurrió en Méjico en 1994, en medio del proceso de unión a NAFTA, durante el cual inversores internacionales especularon contra el peso mejicano, apostando a que colapsaría; cambiaron sus pesos por dólares, lo que devaluó el peso y colapsó la economía mejicana. A esto le siguió la crisis financiera asiática de 1997. Sin embargo, esto resultó en una sobre-inversión, pues la economía real (producción, etc) no pudo absorber el capital especulativo. De este modo el capital occidental temió por una crisis y empezó a especular contra las monedas nacionales del Este Asiático, lo que conllevó la devaluación de las mismas y el pánico financiero consecuencia de la huida del capital desde el Este Asiático hacia bancos occidentales. Las economías colapsaron y el FMI llegó para reestructurarlas debidamente.  La misma estrategia fue llevada a cabo con Rusia en 1998, y en Argentina en 2001.

Fin Parte I

Continuará con el colapso inducido de las economías Islandesa y Griega

Texto: Andrew Gavin Marshall y Redacción OR

Traducción: Antonio Sempere

3 Respuestas a “La Insalvable Bancarrota Global I

  1. Un 10 este artículo.

  2. jose echeverria

    excelente artículo

  3. Pingback: Una Oleada Legislativa Amenaza con Erosionar aún más los Derechos Civiles en España | Oligarquía Revelada

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