Archivo mensual: enero 2012

Nuevo Test de Saliva para la Detección del VIH: Es de Esperar un Incremento en el Número de Positivos?

Símbolo de solidaridad con los enfermos de SIDA

En el histórico del blog  antiimperialista encontramos una entrada de Julio de 2009 titulada: ¿Es tan alta la tasa de SIDA en África, porque se está diagnosticando como tal, otros tipos de enfermedad?. Tal y como declaraba el autor, ésta presentaba un extracto de un artículo de Tom Bethell en el que se denunciaba uno de los muchos puntos polémicos que existen alrededor del concepto oficial aceptado sobre dicha enfermedad: el diagnóstico de la infección por VIH.

Bethell afirmó:

“ El test del VIH no es específico para el VIH: Cuando se utilizan, los tests del VIH detectan anticuerpos con una colección de proteínas que no son exclusivas del VIH. De los dos tests de anticuerpos al VIH, ni el Western Blot ni el ELISA responden de forma exclusiva a los anticuerpos generados por la exposición al VIH. Entre otros microbios que pueden desencadenar los mismos anticuerpos están algunos que son epidémicos en Africa: los responsables de tuberculosis, malaria y lepra. En 1994, en un artículo publicado en el «Journal of Infections Diseases» se llegaba a la conclusión de que los tests del VIH son inútiles en África Central, en la que estos microbios son tan frecuentes que generan un 70 por ciento del índice de falsos positivos.

El test puede dar positivo si el sistema inmune está comprometido por muchas razones, como infección parasitaria crónica y anemia. En Sudáfrica, la mayoría de los tests se realizan en mujeres embarazadas, a pesar de que el embarazo es uno de los casos en los que se puede dar un falso positivo. El folleto informativo incluído en el equipo del test ELISA de Abbott Labs admite lo siguiente: «No existe una norma reconocida que establezca la presencia o ausencia de anticuerpos del VIH-1 en la sangre humana».”

En otro artículo publicado en 2000 por la revista The American Spectator (el cual pueden encontrar aquí), Bethell refería lo siguiente:

el periodista científico Michael Fumento, autor de El mito del SIDA heterosexual, me dijo que a él no le parecen creibles los informes recientes de las tasas de infección por VIH que hablan de un 25 por ciento en algunos países africanos. Las predicciones alarmistas sobre la evolución del SIDA en este país no han sido confirmadas, dijo. El SIDA en África es un intento de encontrar las malas noticias en otras partes. Aquí, en occidente, el SIDA ha no se transmite a la población general, y nunca lo hará. Se ha mantenido limitada a los “grupos de riesgo”, siendo los principales los usuarios de drogas administradas por vía intravenosa y los homosexuales de alta promiscuidad. Pero en África, más mujeres que hombres se dice que son infectadas con el virus. El Prof. Charles Geshekter, profesor de historia africana en Universidad Estatal de California en Chico, también ve el SIDA en África como la prolongación del tren de la salsa para los expertos en salud pública. “El SIDA ha disminuido enormemente en este país”, me dijo.

He aquí una primicia sobre el ”SIDA en África”. Con los años, el SIDA tal y como fue descubierto en norteamérica se ha redefinido de manera más y más expansiva. En 1993, por ejemplo, el Centro para el Control de Enfermedades de Atlanta añadió el cáncer de cuello uterino en la lista de Enfermedades definitorias de SIDA, con el no reconocido objetivo de incrementar el número de mujeres infectadas. La gran preponderancia de hombres infectados era un vergüenza para la epidemiología de enfermedades infecciosas, dado que el virus agente se suponía que era de transmisión sexual. El SIDA es un nombre para 30 y pico enfermedades que se encuentran en conjunción con una prueba positiva de anticuerpos contra el virus de inmunodeficiencia humana. Ser “VIH positivo” es, entonces, es el criterio unificado necesario para un caso de SIDA. Aquí está el punto clave que los periódicos No te dirán. Para diagnosticar el SIDA en África, la prueba del VIH no es necesario. La presencia del agente unificador que supuestamente causa la deficiencia del sistema inmunológico, la identificación del SIDA, no tiene que ser establecida.

Esta decisión fue tomada por los funcionarios de salud pública en una conferencia sobre el SIDA en Bangui, una ciudad en la República Centroafricana, en octubre de 1985. Este reunión fue dirigida por un funcionario de los CDC, Joseph McCormick. Él quería establecer una definición de diagnóstico de SIDA, que se utilizase en los países pobres que carecían de los equipos para hacer pruebas de sangre. También logró persuadir a los representantes de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra para establecer su propio programa contra SIDA. La aparición de enfermos en Hospitales de Zaire habría persuadido a McCormick, y a otros, de que nuevos casos de SIDA se habían dado ahora en África antes, incluso, de realizar la prueba del VIH. Y aquí además se cocía algo importante para contar de vuelta a casa: las mujeres se veían afectadas algo más que los hombres. De vuelta en Estados Unidos, tal y como Laurie Garrett escribió en The Coming La peste (1994), McCormick dijo a un asistente del secretario de Salud y Servicios Humanos que “hay una relaciónde uno a uno entre ambos géneros en los casos de SIDA de Zaire.” La transmisión heterosexual se había establecido! Ahora, de repente, estábamos todos en peligro! y los presupuestos sobre el SIDA se dispararían.”

Antes de dicho estudio, en 1991 el Profesor Charles Gilk ya cuestionaba la utilidad de los métodos de diagnóstico puramente clínicos (sin los caros diagnósticos serológicos económicamente inviables en el África sub-sahariana), los cuales se habían propuesto inicialmente como métodos de vigilancia y que se habían convertido finalmente en métodos de diagnóstico mayoritarios. Pues bien dichos métodos ni siquiera se basaban en criterios adecuados:

Es posible que la definición de caso clínico haya sido construido erróneamente. Muchos pacientes se definen como enfermos de  SIDA, porque la tos crónica es uno de los síntomas menores que suele acompañar a las dos características principales. Esto sucedio en el 46% de los casos una serie y en el 52% de la otra. El diagnóstico habitual en África con estos síntomas es la tuberculosis pulmonar más que otra infección oportunista como la neumonía por Pneumocystis. Varios grupos han discutido la dificultad para diferenciar con fiabilidad los casos de tuberculosis pulmonar en pacientes que son positivos por anticuerpos del VIH y en aquellos que son negativos, y algunos han sugerido modificar la definición de caso clínico en función de dicha dificultad. Lo que no se ha puesto de relieve, sin embargo, es que la tuberculosis pulmonar no es, ni nunca ha sido, una condición definitoria de SIDA.”

Años mãs tarde, en 1995, Gilk denunciaría en la revista médica The Lancet (pg 187) el desplazamiento masivo de recursos sanitarios en el África sub-sahariana hacia los pacientes contagiados con el VIH dejando practicamente desatendidos a otros con otras enfermedades de fondo. De hecho Gilk pedía un esfuerzo de diferenciación entre pacientes contagiados con dichas enfermedades, y positivos en VIH, con aquellos negativos a la última pues, evidentemente, sólo en ese caso podría tratarse a cada paciente adecuadamente:

Es importante distinguir entre las personas con SIDA, aquellos que son VIH positivos, y aquellos que son VIH negativo. Para los dos primeros grupos, los objetivos de salud deben estar claramente identificados y las estrategias para el logro de estos objetivos debe ser evaluado de forma rigurosa, de lo contrario estamos simplemente arrojando dinero al problema. Un dinero que podría ser útil gastado en el tercer grupo. A aquellos que son VIH negativos desearían ciertamente conocer cómo la epidemia del VIH está cambiando la agenda en materia de salud en su país

Puede que en la posterior crisis de la Gripe A (para la que ha sido denunciado por varios expertos que los tests de diagnóstico tenían una fiabilidad inferior al 60%) se usase una estrategía muy parecida pero de una manera mucho más radical (con la excepción de que según los datos aportados por Bethell, la fiabilidad de las técnicas de diagnóstico del VIH en el continente Africano serían aún inferior a la de la Gripe A). No obstante la declaración de pandemia por Gripe A por parte de la OMS, puede entenderse como un movimiento análogo al denunciado por Bethell sobre las tentativas de priorizar los métodos de diagnóstico clínico en Africa para el diagnóstico del SIDA. De esta manera se priorizó la prevención recomendando a cierta altura el diagnóstico de la Gripe A en base a métodos clínicos (cuya fiabilidad es ínfima pues sus síntomas eran prácticamente indiscernibles de aquellos mostrados por otros tipos de gripe) y no en base a los tests (cuyos resultados podían ser discutidos). Por lo tanto, es más que evidente que se diagnosticaron otros tipos de gripe (agravadas en pacientes de avanzada edad o con problemas respiratorios en un contexto de bajas temperaturas, y por qué no inducidas bajo control climático?, y de crisis económica que limitaba el gasto energético a los ciudadanos de las clases más bajas) como falsos casos de Gripe A. Multitud de fallecimientos por problemas respiratorios agravados por el frio y las gripes estacionales fueron calificados como muertes por Gripe A. A nivel local se informó en todo el mundo sobre personajes famosos que contrajeron la Gripe A. Sin embargo pocos de ellos (si lo hizo alguno) falleció y salvo casos raros la mayoría de las víctimas pertenecían a  grupos de riesgo de otras enfermedades con las que la Gripe A compartía síntomas.

Aunque será necesario analizar los resultados en un futuro para realizar afirmaciones más tajantes, parece que se podría estar cociendo un paso de semejante naturaleza para intentar incrementar aún más el número de positivos por infección de VIH. Lamentablemente el objetivo de estas acciones parece ir enfocada  hacia aquellos ajenos al nuevo marketing del siglo XXI que se autocalifica a sí mismo como “solidario” y “responsable”. Efectivamente: África y el Sudeste Asiático.

En un acto de gran “solidaridad” parece que un nuevo método de diagnóstico “más barato y más rápido” de VIH se prepará para desembarcar en estas regiones (aunque tampoco descarta imponerse en Occidente). La prueba no es invasiva ni duele y consiste en un análisis de fluido oral recogido con una pequeña paleta de las encías y sumergido, después, en una disolución que ofrecerá un resultado en unos 20 minutos.

Según citan los autores de un estudio recientemente publicado apoyando la efectividad de este método: “Las ventajas son especialmente significativas en países subdesarrollados con alta prevalencia de esta infección, como África Subsahariana. Además de facilitar el tratamiento rápido de los afectados, no requiere la intervención de personal sanitario, ni jeringa ni aguja, y resulta más barato“.

De este modo, mientras que el precio de los cuestionados antiretrovirales no sufre recortes en sus deorbitados precios, se intenta abarata notablemente la tarea de captación que supone el diagnóstico. Además, parece obvio que la fiabilidad de una técnica tan simple y rápida aún debe ser mucho menor que la de las técnicas clásicas, muy a pesar de lo que digan los autores del estudio sobre su fiabilidad. De hecho algunos colegas de profesión como el doctor López Bernaldo de Quirós cuestionan este punto refiriendo:” los test rápidos con resultado positivo deben ser confirmados con el análisis tradicional de sangre (prueba denominada ELISA), que tarda entre tres y cuatro días“, y que ya de por sí es poco fiable. Pero la pregunta es, será posible realizar dicha confirmación en el África sub-sahariana? La respuesta creemos que está bastante clara.

Parece, pues, bastante claro que esta iniciativa; que ya cuenta con el visto bueno tanto de la agencia estadounidense del medicamento (FDA) como de la europea (EMA), de la OMS (una vez más por detrás en este tipo de operaciones) y de ONUSIDA para su generalización en el tercer mundo; no tendrá otro efecto más que el de multiplicar el caso de positivos atrapando, así, a nuevas presas en la tela de araña de los antiretrovirales.

Las cifras

Recordemos que la Comisión Europea comprometió 400 millones de euros en donaciones hasta 2010 al Fondo Mundial de la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, uno de los principales distribuidores de “ayuda” contra estas enfermedades.

Igualmente los EEUU proyectaron invertir 30.000 millones de dólares en el periodo 2008-2012 centrándose para ello en 15 países (12 africanos, Vietnam, Haití, y Guayana). El programa, aprobado por el Congreso de Estados Unidos a propuesta del, por entonces, presidente George W. Bush en vísperas de una reunión del G-8 celebrada en Alemania (2007), fue denominado PEPFAR (‘President’s Emergency Plan for AIDS Relief’, Plan de Emergencia del Presidente para Aliviar el impacto del SIDA) y duplicó el presupuesto de su plan de lucha contra el sida con la meta de proporcionar tratamiento a 2,5 millones de personas, cuidados paliativos a otros 12 y “prevenir” 12 millones de nuevos contagios.

Resumen de las evidencias que confrontan a la versión oficial sobre el SIDA

Nuevos Experimentos de Falsa Realidad: el Espectador Medio es Incapaz de Discernir Realidad de Ficción

Hemos dedicado algún que otro post en los últimos tiempos a analizar el impacto que está teniendo el desarrollo de las nuevas tecnologías digitales en la, ya más que posible, recreación de realidades virtuales o aumentadas. Durante el discurrir de 2011 vimos a un homicida sueco en una pose diseñada al estilo de un videojuego de Playstation (perdón por hacer publicidad gratuita), una ficticia y recreada de toma de Trípoli por parte de los rebeldes líbios, algunas escenas del tsunami japonés que nos parecían incluso mejor conseguidas en el film deep-impact y otros númerosos casos de menor calado como la utilización de una fotografía del líder de izquierda unida para recrear el retrato robot de varios terroristas islámicos.

Un nuevo caso ha sido denunciado recientemente como puede leerse hoy en la edición digital del diario elmundo.es. Al parecer la cadena británica ITV emitió, nada más y nada menos, que en el mes de Septiembre el programa titulado: ‘Revelación: Gadafi y el IRA’. Siguiendo la onda de manipulaciones y experimentos sociales realizados en torno a la situación libia y a Gadafi, el programa en cuestión trataba de demostrar una conexión entre Libia y el IRA irlandés un fenómeno no aislado puesto que el Gobierno español realizó su propio experimento de demonización afirmando que Libia había dado auspicio y entrenamiento a miembros de ETA (estrategia, por otro lado, ya utilizada en estas lides como en el caso de Venezuela país que parece haber albergado a todos los grupos terroristas del planeta).

 

Pero no nos debemos olvidar que detrás de todas estas lecturas, hay también (o quizás principalmente) un marcado caracter experimental. Como ya hemos hemos afirmado en otras ocasiones se están calibrando los límites de la tecnología actual para la transmisión exitosa de fenómenos recreados mezclados con ciertas dosis de grabaciones/imágenes reales. Una vez comprobada la reacción del espectador, y si el experimento ha sido positivo, puede revelarse la ejecución del mismo para así generar unas dosis extras de la tan necesaria en estos tiempos indignación.

En este caso parece que unos cuantos espectadores avispados (lo cuales desgraciadamente no abundan) fueron los que detectaron unas imágenes que mostraban el intento de ese grupo terrorista norirlandés de derribar un helicóptero del Ejército británico en 1988. El regulador británico de las telecomunicaciones, Ofcom, ha criticado recientemente a la cadena de televisión por usar imágenes de un videojuego, según ha reconocido la propia ITV la escena fue extraida del videojuego ‘Arma 2′ desarrollado por Bohemia Interactive, para ilustrar dicha escena. A juzgar por el hecho de que tan sólo unos pocos ciudadanos advirtieran el hecho (de ser este punto cierto), se puede concluir que el experimento tuvo un gran éxito. De hecho al cadena de televisión ha confirmado que también se emitieron como auténticas unas imágenes de enfrentamientos entre las fuerzas del orden y manifestantes. La escena hacía referencia a unos disturbios ocurridos en julio de 2011 en el barrio católico de Ardoyne, al norte de Belfast, cuando en realidad se trataba de imágenes tomadas unos cuantos años antes, tal y como descubrieron algunos espectadores a juzgar por la antigüedad de los vehículos policiales.

El éxito del experimento queda bien reflejado en el informe elaborado por el regulador oficial:

“Los espectadores de este programa de actualidad serio fueron engañados respecto a la naturaleza del material que estaban visionando. Esto representa una significativa violación de la confianza de la audiencia”

Enhorabuena muchachos, well done.

T. Stevenson

Caso Urdangarín: retroalimentando la fe en el sistema

Con el fin de introducir drásticas reformas organizativas y sociales en el viejo continente, las ‘democracias’ europeas han tenido que revelar muchas de las injusticias y las corruptelas en las que se basan como una manera de justificar la crisis económica que azota a Europa. Sin embargo, entre los planes no parece figurar, al menos no a corto plazo, un cambio de sistema tal y como habíamos sugerido en previas entradas.

Siguiendo el símil del juego de ajedrez usado por antiimperialista, parece se realizará una maniobra de recuperación de la fe colectiva en este juego. Bastará una serie de pequeñas concesiones para que el ciudadano recupere la confianza en el sistema que le esclaviza para que éste juego se siga perpetuando eso sí siempre con una normas pre-dictadas.

Centrando la cuestión en España, el primero de dichos movimientos efectuados en el país ibérico podemos situarlo antes de las últimas elecciones legislativas en el contexto del fin de ETA. El impacto de dicha noticia creó una ola de euforia que evitó el registro de índices de abstención históricos. Pero no se hagan ilusiones, ya se están dando los primeros pasos en la creación de un conflicto que devuelva al estado uno de sus filones más productivos. Para ello se prepara un clima de enfrentamiento en torno a las peticiones del traslado de los presos de la banda y por otro lado de las recriminaciones efectuadas por las asociaciones de las victimas de la banda.

El caso Urdangarín parece otra estrategia del estado para exorcizarse los demonios que ha liberados en los últimos años. La imputación de un miembro de la casa real supone una inyección de credibilidad en lo justo del sistema. Recordemos que la justicia es precisamente el valor y la institución más dañados por las tremendas revelaciones efectuadas en los últimos años. La tremenda publicidad efectuada sobre el caso Urdangarín incluso en aquellos contenidos mediáticos más populares junto con la óptica naif respecto al rol de la casa real en los hechos, nos sugiere cuál puede sere la verdadera naturaleza subyacente a los hechos. Aunque habrá que ver como acaba toda esta historia, los objetivos podrían alcanzarse sin la necesidad de declarar culpable al imputado. Los hechos siempre podrían dar un giro de última hora como en el caso DSK, pero lo importante es que se hable y mucho del asunto y que la sensación de justicia vuelva anuestras cabeza induciendo así, al menos parcialmente,  una recuperación en la confianza hacia sistema.

T. Stevenson